En este número: 1. Editorial, 2. Eventos: 1°Encuentro estadal de niñas y niños escritrores de poesía, Valencia 2008,
3.-Zona de talleres, 4.-Los niños escriben, 5.-Sobre la lectura y la escritura. 6.-Reseñas
1. Editorial
El ejercicio de la docencia supone algo más que la elemental acción de clases, las actividades, la utilización de los recursos, la evaluación; supone también la permanente reflexión. De igual modo esta reflexión debe estar orientada tanto a los métodos (qué se hace y cómo se hace), como a la naturaleza y esencia de los procesos.
En el caso de la lectura nos encontramos, no obstante, con que la preocupación que comúnmente nos manifiestan los docentes gira en torno a saber cómo, a las técnicas, a los procedimientos y operaciones. Lo cual no es del todo inapropiado, siempre y cuando esté debidamente conectado con la reflexión en torno al ser de la lectura.
En este sentido, hago mías las palabras de Frank Smith, cuando insinúa que es un error pensar que el problema básico radica en la enseñanza propiamente tal y que lo importante es señalar a los profesores lo que deben hacer en lugar de lo que deberían saber. Tengo para mí que aquí está en parte el quid de la cuestión: olvidar lo que queremos, los fines, los objetivos, y concentrarnos exclusivamente en los medios. (Es como creer lo importante, cuando vamos al cine, fuera la comodidad de las butacas y no la calidad de la película.) En este sentido, el equipo de el Programa de Lectura y Escritura de la Secretaría de Educación y Deportes, a través de este medio y en todos los demás espacios donde tenemos oportunidad de interactuar, queremos exhortar a los docentes a asumir la práctica de la lectura y la escritura como una acción reflexiva, que no debe abordarse mecánicamente, es decir, el sólo conocimiento de técnica, de estrategias, no nos conduce a nada si no sabemos a dónde vamos, si no sabemos lo que es la lectura, si no nos interrogamos sobre esto, entendiendo que éste es un concepto en permanente construcción. Después de todo, hay que reconocer que en realidad estrategias de lectura hay una sola: leer y dar de leer, o mejor aún, leer y dejar leer.
2.-Eventos:1°Encuentro estadal de niñas y niños escritores de poesía.
por: Ysabel Ascanio,
Coordinadora Municipal de lectura de Carlos Arvelo
3.-Zona de talleres, 4.-Los niños escriben, 5.-Sobre la lectura y la escritura. 6.-Reseñas
1. Editorial
El ejercicio de la docencia supone algo más que la elemental acción de clases, las actividades, la utilización de los recursos, la evaluación; supone también la permanente reflexión. De igual modo esta reflexión debe estar orientada tanto a los métodos (qué se hace y cómo se hace), como a la naturaleza y esencia de los procesos.
En el caso de la lectura nos encontramos, no obstante, con que la preocupación que comúnmente nos manifiestan los docentes gira en torno a saber cómo, a las técnicas, a los procedimientos y operaciones. Lo cual no es del todo inapropiado, siempre y cuando esté debidamente conectado con la reflexión en torno al ser de la lectura.
En este sentido, hago mías las palabras de Frank Smith, cuando insinúa que es un error pensar que el problema básico radica en la enseñanza propiamente tal y que lo importante es señalar a los profesores lo que deben hacer en lugar de lo que deberían saber. Tengo para mí que aquí está en parte el quid de la cuestión: olvidar lo que queremos, los fines, los objetivos, y concentrarnos exclusivamente en los medios. (Es como creer lo importante, cuando vamos al cine, fuera la comodidad de las butacas y no la calidad de la película.) En este sentido, el equipo de el Programa de Lectura y Escritura de la Secretaría de Educación y Deportes, a través de este medio y en todos los demás espacios donde tenemos oportunidad de interactuar, queremos exhortar a los docentes a asumir la práctica de la lectura y la escritura como una acción reflexiva, que no debe abordarse mecánicamente, es decir, el sólo conocimiento de técnica, de estrategias, no nos conduce a nada si no sabemos a dónde vamos, si no sabemos lo que es la lectura, si no nos interrogamos sobre esto, entendiendo que éste es un concepto en permanente construcción. Después de todo, hay que reconocer que en realidad estrategias de lectura hay una sola: leer y dar de leer, o mejor aún, leer y dejar leer.2.-Eventos:1°Encuentro estadal de niñas y niños escritores de poesía.
por: Ysabel Ascanio,
Coordinadora Municipal de lectura de Carlos Arvelo
Con un caluroso acto de lectura, el día 27 de marzo de 2008, se celebró el Primer Encuentro Estadal de Niños y Niñas escritores de poesía en el Auditorio de la Villa Olímpica Bolivariana del Municipio Naguanagua. En este encuentro participaron niños y niñas de las Escuelas Estadales pertenecientes a la Secretaría de Educación del Gobierno Bolivariano de Carabobo, de los 14 municipios del Estado; de cada municipio un estudiante leería un texto. Además se presentaron actos culturales, musicales y de mimos, y una actividad especial de cierre que consistió en el intercambio de poemas en forma de avioncitos de papel entre los niños asistentes, coordinada por el cuenta cuento de la Biblioteca Pública Manuel Feo La Cruz de Valencia Rafael Pineda, conocido popularmente como: Tin-marín. En esta reunión estuvieron presentes también, autoridades de la Secretaría de Educación, el Lic. Rafael Victorino Muñoz Coordinador General del Programa de Lectura y Escritura de la Secretaría, Niddy Calderón, asistente del Programa, Coordinadores Municipales, Supervisores de las Escuelas Estadales, Directivos, Docentes Promotores de Lectura y Escritura, Padres y Representantes y Representantes de diferentes Editoriales del país. Cabe destacar que los niños que leyeron sus poemas, lo hicieron de manera natural y espontánea, incitando de alguna forma al resto de los estudiantes que se acercaban constantemente al presidium para ver si podían leer ellos también. Este hecho deja ver, que los docentes, los padres y representantes deben hacer de la lectura una actividad permanente, y de una manera placentera inducir a los niños desde pequeños para que transiten por el maravilloso mundo de los libros, con el objetivo de lograr un país con más lectores y escritores de calidad.
3.-Zona de talleres: ¡A jugar con la poesía!
Este taller es un espacio para jugar un rato, leer y escribir poes
ía. Trabajamos en grupos pequeños de 20 a 25 niños de 3ro a 6to grado. En algunas escuelas tenemos una sola sesión y en otras dos o cuatro, de acuerdo a las necesidades de cada plantel.
ía. Trabajamos en grupos pequeños de 20 a 25 niños de 3ro a 6to grado. En algunas escuelas tenemos una sola sesión y en otras dos o cuatro, de acuerdo a las necesidades de cada plantel. Las escuelas que hemos visitado son: E.B. Lisandro Ramírez, U.E. Luis Betancourt y Galíndez y en la E.B Diego Ibarra(Municipio Valencia); E.B. Maria Escamillo y U.E. Satísima Trinidad, (Municipaio Los Guayos), E.B. Don Viviano Vargas, (Municipio Bejuma); Ana Leonides Mercado (Municipio San Diego), E.B. Pedro Briceño Méndez y Cleopatra Casanova (Municipio Libertador); E.B. Atanasio Girardot, y E.B Enrique Barrios Sánchez (municipio Nagunagua); en la Escuela Eduardo Blanco del estado Trujillo conjuntamente con el Plan Nacional de Lectura Leer es enteder, como parte de las actividades que allí realiza la Bienal de Literatura Ramón Palomares. También compartimos el juego de la poesía con jóvenes de de 8° grado de la U.E. Simón Bolivar (Apucito), con motivo del aniversario de la institución. El taller es muy sencillo: leemos y escribimos poesía.
Revisamos algunas de las formas en las que se ha escrito la poesía para niños y las que más les gusta son generalmente las retahilas y las adivinanzas. En la escula Santísima Trinidad, leímos muchos haikus (poema de tres versos, de 5,7 y 5 silabas) de algunos japoneses y otros poetas, luego los niños crearon sus propios haikus referidos a las cosas que a ellos les gustan: los dulces, el mar, las hadas, etc. La escritura creativa tiene que relacionarse con lo que los niños sienten, anhelan, les gusta, pues al sentirse identificados la creación se hace más fácil así. Seleccionamos un libro y un poema que nos guste. Luego de oir los poemas que cada quien escogio creamos nuesvos textos. Uno de los espacios más hermosos donde hemos dado el taller es el de la E.B. Quebrada Honda, en Guacara, en la via
Yagua. El salón es pequeño pero muy cálido, es el aula de las privilegiadas docentes de Inglés y Cátedra abierta, quienes han pintado las paredes con animales, arco iris y un árbol hermoso. Han creado un espacio diferente al convencional salón de clases y dandole una atmosfera que hace que los niños tengan una disposición especial para aprender, para crear. Las mencionadas maestras son las Promotoras de lectura de esa escuela y han creado eluun grupos de Peuqeños escritores.La lectura de poesía tiene la facultad de producir efectos mágicos... que solo se alcanzan a conocer al tener contacto con ella. Entre cada grupo y sesión pueden variar dependiendo de varias cosas como: la intensidad con que se lea, la claridad con la que el sol
alumbre el salón, el tamaño de las galletas del comedor, del tamaño de la sonrisa de la maestra,la calidez de la atmosfera del salón y de si cerca hay algún pájaro que cante (por eso me niego a contar con detalle lo que he encontrado en mis talleres). Mientras más poesía nos alimente la mente, la creatividad, el espíritu, tendremos más niños alegres, sensibles y afectivamente satisfechos .
Yagua. El salón es pequeño pero muy cálido, es el aula de las privilegiadas docentes de Inglés y Cátedra abierta, quienes han pintado las paredes con animales, arco iris y un árbol hermoso. Han creado un espacio diferente al convencional salón de clases y dandole una atmosfera que hace que los niños tengan una disposición especial para aprender, para crear. Las mencionadas maestras son las Promotoras de lectura de esa escuela y han creado eluun grupos de Peuqeños escritores.La lectura de poesía tiene la facultad de producir efectos mágicos... que solo se alcanzan a conocer al tener contacto con ella. Entre cada grupo y sesión pueden variar dependiendo de varias cosas como: la intensidad con que se lea, la claridad con la que el sol4.-Los niños escriben
Retahila 
Una señora muy señorota
se monta en un carro con una pelota
Un señor muy señoron se monta en su carro tocando un tambor Un niño muy sifrinito se monta en un carro tocando un pitito
Maria Daybely Terán (Escuela Basica Don Viviano Vargas, Canoabo, Taller: A jugar con la poesía)
HAIKUS
haiku del dulce
dulce es el amor
amistad compartir
y comer chocolates
haiku de los valores
respeto a la familia
y a los demás
igual a mi maestra
Autoras: Karen Leal, Williamnis Rubio y Silmar González. Escuela Santísima Trinidad, Guacara, (Taller: A jugar con la poesía)
5.-Sobre la lectura y la escritura.
DE TAL LECTURA TAL ESCUELA
por: Arnaldo Jiménez
Coord. Municipal de Lectura en Juan José Mora.
Se evidencia el fracaso de la educación al fracasar la creación de estudiantes lectores. Para que esto suceda concurren muchos factores, pero en general el docente y el estudiante entran en un engranaje que tiene como finalidad reproducir un tipo de cultura acorde con las manipulaciones del sistema capitalista a través de la industria del entretenimiento y las arremetidas de la microelectrónica y las máquinas computarizadas. El perfil del graduando lo ha descrito Rafael Cadenas muy bien en su libro “En torno al lenguaje”: quiebre de la lengua materna, por tanto de la expresión, por tanto del pensamiento, pésima redacción, no se plantea problemas, no se hace preguntas, no piensa autónomamente. El perfil del graduando es una expresión del perfil del lector que se quiere conseguir y esto depende a su vez de la concepción de lectura que maneja la escuela.
¿Qué lector se ha venido obteniendo? ¿Qué concepción de lectura hemos venido manejando? Las respuestas a estas dos preguntas nos aclaran el tipo de educación que nos hemos dado y por extensión la manera de cómo se ha reproducido algunos rasgos de personalidad presentes en la cultura venezolana.
Todo lo anterior nos encamina a evaluar a la educación, sabiendo que al hacerlo evaluamos un tipo de cultura determinada.
Debemos precisar lo que queremos. Es preciso comprender que no tenemos muchas opciones, que el sueño de un nuevo hombre se materializa en la escuela y en las comunidades y tiene que pasar necesariamente por la cultura del libro como bien público, del libro como herramienta de libertad, debe pasar por nuestra conversión en lectores ya que, cada vez más, somos seres históricos y el libro es en esencia el registro de nuestro paso por el tiempo y el espacio. Es imposible no ser seres para la escritura y la lectura, aunque se sea analfabeto.
La concepción de lectura que la escuela ha utilizado obedece a los siguientes parámetros presentes en los programas y reproducidos por los docentes en sus proyectos de trabajos pedagógicos:
1- La lectura entendida como un conjunto de habilidades y destrezas. Esto es válido también para la escritura. Lectura instrumental expresada en la decodificación a través de los métodos silábicos, fonéticos, global.
2- Este tipo de lectura no va más allá del texto escrito, no incluye la lectura simbólica, es decir aquella que puede encontrar múltiples significados y relaciones en el texto escrito.
3- Lectura tubular. Superficial hasta en el caso de la comprensión lectora. Cuando esta comprensión es exitosa no es profunda y no puede serlo porque el estudiante no ha sido ganado para la lectura y por tanto no ha ampliado su visión del mundo. Es una lectura que no genera preguntas sino que da las respuestas, no produce deseos de saber, imaginar, buscar.
4- Es una lectura que tiene por contexto psicológico el uso de la memoria. Esa es también su finalidad: enseñar a repetir un conocimiento o un conjunto de ellos.
5- Es una lectura que no se utiliza para potenciar el modo de conocer que ya el niño ha aprendido en su medio familiar y comunitario, sino que procura almacenar lo ya conocido, por tanto termina siendo extraña a las cualidades espontáneas del estudiante y éste la siente como opuesta a sus intereses.
6- La concepción de lector que subyace aquí es por la tanto la de un lector práctico, que escribe y lee para resolver problemas inmediatos y orientarse pragmáticamente en la sociedad.
7- La educación que acepta y reproduce esta concepción de lector y de lectura es así una educación “bancaria”, memorística, monótona, aburrida, superficial.
8- Si tomamos en cuenta lo antes dicho: la vinculación de la lectura con la escuela, nos percatamos que esta última se convierte en una especie de laboratorio donde se “fabrica” un modo de ser y por lo tanto un tipo cultural. La cultura que se reproduce en la escuela es la de la trampa, la del pragmatismo, el camuflaje, la del decorado. El ingenio radica en cómo resolver un problema sin hacer un esfuerzo auténtico.
¿Qué educación queremos? Una educación que revise la manera de cómo el ser humano conoce espontáneamente y no subestime a la niñez en sus capacidades de creación e investigación. Una educación que conciba a los estudiantes como seres creativos, capaces de producir sus propios conocimientos. Los maestros producen la creación de maestros de diferentes edades, un maestro es una persona que afirma y potencia las capacidades de lectura y las capacidades creativas, que estimula el espíritu de investigación, que genera un ambiente de alegría y de amistad propicio para la libertad de expresión; una persona que señala el camino y disfruta del paseo. Practica una pedagogía que no está estructurada en torno a los saberes conocidos sino a aquellos que no se conocen y duermen en los estudiantes. Un saber que surge entre la unión de lo vivido con lo desconocido. Una educación que sirva para vivir mejor, más felices o más alegres.
¿Qué tipo de lectura es la más adecuada para que esa concepción de la educación pueda cumplirse consuetudinariamente en las aulas de clase? Una lectura libre, degustada, curiosa, lúdica; una lectura comprensiva de acuerdo a los esfuerzos y niveles de cada estudiante, una lectura que amplíe la visión del mundo, la lectura de la realidad tanto interna como externa, una lectura que ayude a pensar. La llamo lectura simbólica – comprensiva, (este vector imagínenlo como un vector de unión en doble dirección) ya que la lectura simbólica acarrea en sí misma la comprensión, la reflexión, la conversación enriquecedora y estimula el invento. Esta lectura aclara los límites de los valores morales y éticos tanto positivos como negativos y por tanto ayuda a afianzarlos en el ser humano; además contribuye a entender a otro nivel nuestra condición histórica al hacernos comprender que la fuerza y la sangre de la historia reside en el lenguaje y no tanto en la celebración del pasado. Este tipo de lectura activa los esquemas cognitivos y prepara el pensamiento para aprender a conocer o para seguir conociendo. No coarta la manera espontánea de cómo conocemos, volvámoslo a repetir:
un esquema anterior se empalma a uno nuevo, algo que motiva la curiosidad o las ganas de conocerlo y genera un saber diferente o ampliado. Tampoco es indiferente al modo espontáneo de funcionamiento general de la psique: el modo simbólico de conocer y enfrentarse a la realidad.
La lectura simbólica-comprensiva también afianza la inteligencia sensible y transforma al estudiante, es decir que se adapta mejor a la concepción clásica del aprendizaje entendido como cambio de conducta. La lectura es un proceso interactivo, transaccional, recursivo. Crea el círculo: vivencia-lector-escritor. La lectura es un proceso de comunicación. En este ensayo no nos cansaremos de repetir que tanto la escritura como la lectura son instrumentos para aprender a pensar y aprender a conocerse.
La lectura que proponemos está orientada hacia la madurez emocional e intelectual del individuo, única manera de sentar las bases para la formación de un colectivo consciente y seguro de su camino. Cuando hablamos de emocional lo hacemos en términos de la ayuda a la resolución de los problemas internos más acuciantes del ser humano, es por ello que la lectura simbólica-comprensiva debe aparecer desde primer grado, porque este tipo de lectura se dirige a las zonas consciente, preconsciente e inconsciente del ser humano. No es posible educar la conciencia sin tocar el inconsciente, la lectura simbólica es la más adecuada para llegar a ese fondo y trasfondo de nosotros mismos donde guardamos los más maravillosos seres tanto destructores como creadores, maestros salvadores y amigos, así como sombras engañadoras que nos hacen cometer errores que nos persiguen toda la vida.
Este tipo de lectura que necesita otro tipo de escuela, tiene y debe nacer
dentro de la escuela tradicional que ya existe, aquí proponemos la elaboración de un guión de trabajo pedagógico que podría sustituir a los proyectos pedagógicos basados en el uso de la memoria y en la lectura tubular, o, en todo caso servirles de complemento, aunque siendo rigurosos, el programa no puede seguir hipertrofiado como está, es éste último el que debería ser apéndice de otro trabajo más abierto a lo esencial del ser humano.
Por último queremos decir que este tipo de lectura y la escuela a ella correspondiente contribuiría a desmantelar la cultura de la trampa que poseemos, la otra cultura que ganaría espacio sería la de la afirmación, la de la autonomía de pensar, por tanto la de la seguridad de resolver los problemas contado con los propios esfuerzos, la cultura que incentiva la libertad de expresión y la vida cooperativa.
¿Qué lector se ha venido obteniendo? ¿Qué concepción de lectura hemos venido manejando? Las respuestas a estas dos preguntas nos aclaran el tipo de educación que nos hemos dado y por extensión la manera de cómo se ha reproducido algunos rasgos de personalidad presentes en la cultura venezolana.
Todo lo anterior nos encamina a evaluar a la educación, sabiendo que al hacerlo evaluamos un tipo de cultura determinada.
La concepción de lectura que la escuela ha utilizado obedece a los siguientes parámetros presentes en los programas y reproducidos por los docentes en sus proyectos de trabajos pedagógicos:
1- La lectura entendida como un conjunto de habilidades y destrezas. Esto es válido también para la escritura. Lectura instrumental expresada en la decodificación a través de los métodos silábicos, fonéticos, global.
2- Este tipo de lectura no va más allá del texto escrito, no incluye la lectura simbólica, es decir aquella que puede encontrar múltiples significados y relaciones en el texto escrito.
3- Lectura tubular. Superficial hasta en el caso de la comprensión lectora. Cuando esta comprensión es exitosa no es profunda y no puede serlo porque el estudiante no ha sido ganado para la lectura y por tanto no ha ampliado su visión del mundo. Es una lectura que no genera preguntas sino que da las respuestas, no produce deseos de saber, imaginar, buscar.
4- Es una lectura que tiene por contexto psicológico el uso de la memoria. Esa es también su finalidad: enseñar a repetir un conocimiento o un conjunto de ellos.
5- Es una lectura que no se utiliza para potenciar el modo de conocer que ya el niño ha aprendido en su medio familiar y comunitario, sino que procura almacenar lo ya conocido, por tanto termina siendo extraña a las cualidades espontáneas del estudiante y éste la siente como opuesta a sus intereses.
6- La concepción de lector que subyace aquí es por la tanto la de un lector práctico, que escribe y lee para resolver problemas inmediatos y orientarse pragmáticamente en la sociedad.
7- La educación que acepta y reproduce esta concepción de lector y de lectura es así una educación “bancaria”, memorística, monótona, aburrida, superficial.
8- Si tomamos en cuenta lo antes dicho: la vinculación de la lectura con la escuela, nos percatamos que esta última se convierte en una especie de laboratorio donde se “fabrica” un modo de ser y por lo tanto un tipo cultural. La cultura que se reproduce en la escuela es la de la trampa, la del pragmatismo, el camuflaje, la del decorado. El ingenio radica en cómo resolver un problema sin hacer un esfuerzo auténtico.
¿Qué educación queremos? Una educación que revise la manera de cómo el ser humano conoce espontáneamente y no subestime a la niñez en sus capacidades de creación e investigación. Una educación que conciba a los estudiantes como seres creativos, capaces de producir sus propios conocimientos. Los maestros producen la creación de maestros de diferentes edades, un maestro es una persona que afirma y potencia las capacidades de lectura y las capacidades creativas, que estimula el espíritu de investigación, que genera un ambiente de alegría y de amistad propicio para la libertad de expresión; una persona que señala el camino y disfruta del paseo. Practica una pedagogía que no está estructurada en torno a los saberes conocidos sino a aquellos que no se conocen y duermen en los estudiantes. Un saber que surge entre la unión de lo vivido con lo desconocido. Una educación que sirva para vivir mejor, más felices o más alegres.
¿Qué tipo de lectura es la más adecuada para que esa concepción de la educación pueda cumplirse consuetudinariamente en las aulas de clase? Una lectura libre, degustada, curiosa, lúdica; una lectura comprensiva de acuerdo a los esfuerzos y niveles de cada estudiante, una lectura que amplíe la visión del mundo, la lectura de la realidad tanto interna como externa, una lectura que ayude a pensar. La llamo lectura simbólica – comprensiva, (este vector imagínenlo como un vector de unión en doble dirección) ya que la lectura simbólica acarrea en sí misma la comprensión, la reflexión, la conversación enriquecedora y estimula el invento. Esta lectura aclara los límites de los valores morales y éticos tanto positivos como negativos y por tanto ayuda a afianzarlos en el ser humano; además contribuye a entender a otro nivel nuestra condición histórica al hacernos comprender que la fuerza y la sangre de la historia reside en el lenguaje y no tanto en la celebración del pasado. Este tipo de lectura activa los esquemas cognitivos y prepara el pensamiento para aprender a conocer o para seguir conociendo. No coarta la manera espontánea de cómo conocemos, volvámoslo a repetir:
La lectura simbólica-comprensiva también afianza la inteligencia sensible y transforma al estudiante, es decir que se adapta mejor a la concepción clásica del aprendizaje entendido como cambio de conducta. La lectura es un proceso interactivo, transaccional, recursivo. Crea el círculo: vivencia-lector-escritor. La lectura es un proceso de comunicación. En este ensayo no nos cansaremos de repetir que tanto la escritura como la lectura son instrumentos para aprender a pensar y aprender a conocerse.
La lectura que proponemos está orientada hacia la madurez emocional e intelectual del individuo, única manera de sentar las bases para la formación de un colectivo consciente y seguro de su camino. Cuando hablamos de emocional lo hacemos en términos de la ayuda a la resolución de los problemas internos más acuciantes del ser humano, es por ello que la lectura simbólica-comprensiva debe aparecer desde primer grado, porque este tipo de lectura se dirige a las zonas consciente, preconsciente e inconsciente del ser humano. No es posible educar la conciencia sin tocar el inconsciente, la lectura simbólica es la más adecuada para llegar a ese fondo y trasfondo de nosotros mismos donde guardamos los más maravillosos seres tanto destructores como creadores, maestros salvadores y amigos, así como sombras engañadoras que nos hacen cometer errores que nos persiguen toda la vida.
Este tipo de lectura que necesita otro tipo de escuela, tiene y debe nacer
dentro de la escuela tradicional que ya existe, aquí proponemos la elaboración de un guión de trabajo pedagógico que podría sustituir a los proyectos pedagógicos basados en el uso de la memoria y en la lectura tubular, o, en todo caso servirles de complemento, aunque siendo rigurosos, el programa no puede seguir hipertrofiado como está, es éste último el que debería ser apéndice de otro trabajo más abierto a lo esencial del ser humano.
Por último queremos decir que este tipo de lectura y la escuela a ella correspondiente contribuiría a desmantelar la cultura de la trampa que poseemos, la otra cultura que ganaría espacio sería la de la afirmación, la de la autonomía de pensar, por tanto la de la seguridad de resolver los problemas contado con los propios esfuerzos, la cultura que incentiva la libertad de expresión y la vida cooperativa.
3.-Reseñas
CON LA CABEZA BIEN PUESTA. Autor: Edgar Morin
Es necesario ajustar la enseñanza a los nuevos retos que plantean los descubrimientos en las ciencias humanas y en las ciencias naturales así como a los avances en la infor
mática y la microelectrónica. Hasta los actuales momentos la enseñanza está plantada en las bases de la utilización excesiva de la memoria y la repetición, dos modos de no aprender. El carácter supuestamente “objetivo” que toda disciplina debe tener para no caer en la sospecha poco seria del subjetivismo, le ha hecho daño mortal a la enseñanza pues ésta pierde rapadamente su meta principal que consiste en ayudar a equipar a las personas para aprender a vivir y no sólo a enfrentarse con Edmundo laboral, poco a poco el parcelamiento del conocimiento a sustituido la vida por el trabajo y la escuela reproduce hasta el cansancio esta sustitución. El sistema educativo debería estructurarse en torno a la formación en la incertidumbre y no sólo en la certeza, la incertidumbre histórica y la incertidumbre cósmica, dos polos que se unen y marcan el signo de nuestro destino. Que se disfrute de la comprensión y la reflexión, que la vinculación entre la cultura humana y la tecnócrata se evidencie en los modos de producción de pensamientos, que el sistema educativo sea una referencia práctica en el disfrute y conservación de la vida en el planeta; el sistema educativo en fin, debe ser la plataforma de donde surja el aprendizaje ecológico, que no es otra cosa que la contextualización práctica y teórica del saber. La cabeza bien puesta, es el título de una de las últimas obras de Morin, en ella el autor nos convence de que la cualidad del pensamiento es ser productor y no repetidor, que la memoria tiene una función de mucha exigencia ya que es el almacén donde se guardan las historias, las marcas, las improntas, las realidades socio culturales, tanto de los colectivos como de los individuos, amén de ser también un registro de la data de la especie; ello es suficiente para que se le derrame mal utilizándola en el sistema educativo, repitiendo y acumulando, llenándola con programas estáticos, aislados y aislantes, que no están orientados por el goce de pensar. Hoy, más que en otros tiempos, la literatura y la poesía se alzan como elementos de profunda enseñanza espiritual, social, trágica, dramática y lírica de la vida. Los personajes de las novelas concretizan e individualizan dramas y acontecimientos que son culturales y universales. La poesía viene a ser la voz y la música, el canto y el cuento de lo que el ser humano sufre y no puede pronunciar, de lo que padece y desea atrapar con palabras, hacerlo histórico para dominarlo y comprenderlo. Para Morin las ciencias deben ser redefinidas, el imperativo es que el todo sea captado a través del conocimiento de las partes, el espíritu es entonces el del investigador, el del curioso, aquel que tiene hambre de saber conocer, de aprender a indagar, buscar, ver con amplitud y aptitud científica, humana y poética el mundo. Pero este libro también nos serviría para ponernos a prueba, pues las condiciones socioculturales, históricas lingüísticas de Europa no son las mismas, aunque estén relacionadas, que las de Latinoamérica, es otro el sujeto del que estamos hablando, es otra su relación con el tiempo y el espacio, otra su historicidad. Los aportes de Morin son importantes, los cuales no deben ser copiados, pues esa es la apuesta, no copiar, no imitar. Sin embargo, los lineamientos generales de la nueva enseñanza que la sociedad obliga a plantear, se consigue con los mismos avatares existenciales, las mismas pasiones humanas, los odios y rencores, las traiciones, la lucha por el poder; pues la problemática del alma humana es universal. Colocar bien puesta la cabeza de los educandos significa plantar bien sus pasos en la ciudad, establecer lazos políticos democráticos en los que el ciudadano se reconozca afectivamente en el otro. Conocerse a sí mismo para abrir la conciencia de relación, no sólo las relaciones con el otro que comparte conmigo un mismo piso cultural, una misma savia histórica, sino al otro diferente, al extranjero, al extraño. Comprenderlo sería comprendernos, un nosotros embarcado en la misma comunidad de destino, incierta, milagrosa, terrible, misteriosa. por: Arnaldo Jiménez.
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